No haciendo fuego, no acampando y llevándonos nuestros desechos.
Paseando a caballo por los senderos especialmente señalizados para éste fin, con más de dos metros y medio de ancho, sin salirse de ellos y respetando el exterior.
Marchando a velocidad moderada y en columna para permitir el paso de los que vengan en sentido contrario. En grupo debemos hacerlo de manera que se permitamos el paso a los otros usuarios.
Debemos tener cuidado al utilizar productos farmaceúticos adaptados a su montura, para no provocar desórdenes biológicos sobre la fauna salvaje (en particular los insectos que se alimentan de detritus).
No atando su montura a los árboles, para evitar el riesgo de descortezamiento, lo que provoca su debilidad.