Hágase con una guía o un mapa, lleve agua y consulte el parte metereológico.
|
 |
No menosprecie algunos riesgos: piedras resbaladizas por efecto de la lluvia, caída de ramas los días de viento o travesía de carreteras peligrosas. |
 |
Prevéngase ante la posible picadura de avispas, garrapatas, orugas urticantes o serpientes; no es común, pero sí posible.
|

El bosque contribuye en gran manera a hacer más conocida y visitada aún la ciudad y su provincia.
Tierra de aventuras, emociones y naturaleza, a grandes y chicos les gusta el bosque de Fontainebleau.
Con una superficie de 28000 ha, éste magnifico bosque protegido ofrece más de 1600 km de caminos forestales y circuítos pedestres para placer de paseantes, con 300 km de senderos señalizados. Jinetes, ciclistas, patinadores o corredores encontrarán igualmente circuítos para perderse. Para los aficionados a la escalada hay cerca de 150 rutas señalizadas para su asueto entre los roquedales de arenisca y piedras del macizo.
El bosque de Fontainebleau sigue siendo fuente de placer para los amantes de la naturaleza, tanto por su gran cantidad y variedad de fauna: ciervos, corzos, jabalies, roedores y cerca de 250 especies de aves, cómo por la riqueza de su flora: alrededor de 1350 plantas con flores, 450 musgos, 3000 hongos, 500 líquenes y una cantidad similar de algas.
El bosque es patrimonio real desde el siglo XI y sus primeras instalaciones fueron hechas para la explotación forestal y uso cinegético, siendo obra de François I y de Louis XVI.
Los senderos tienen su origen en el siglo XIX y son obra de Claude François Denecourt (1788- 1875) que trazó los primeros y de Charles Colinet (1839- 1905) que continuó hasta realizar lo esencial de la red actual, marcado en rojo.
Entre los sitios más célebres y visitados, no debe perderse Les Gorges (Gargantas) de Franchard, los roquedales (chaos) y el desierto de Apremont, las alturas de la Solle o la Croix du Calvaire (Cruz del Calvario), que ofrecen suntuosas e impresionantes vistas del macizo. Más lúdico, algunos lugares tienen rocas con extrañas apariencias animales, donde creeremos poder ver un diplodocus y una tortuga en el massif de Trois Pignon (Macizo de los Tres Piñones), una tortuga y un elefante en les Gorges (gargantas) d’Apremont y otro elefante en Larchant.
|